¡Mover los brazos es un gesto esencial de la marcha rápida!

(6) 1
Escribir un comentario

¡En la marcha rápida no solo las piernas te hacen avanzar! Los brazos son también unos valiosos aliados para tu progresión y te ayudan a repartir el esfuerzo entre todo el cuerpo. ¡Descubre cómo aprovecharlos para dar ritmo a tu pisada, aumentar la velocidad de la marcha y estilizar tu silueta!

Utilizar los brazos para caminar rápidamente y desarrollar los músculos 

Trabajar el movimiento de los brazos te permite repartir el esfuerzo entre las piernas y la parte superior del cuerpo.

Como si fueran un auténtico metrónomo, los brazos marcan el ritmo de la sesión de marcha rápida y el de la respiración.

Emmanuel Lassalle, marchador de Gran Fondo, trabaja el movimiento de los brazos en cada uno de sus entrenamientos. Estos son sus consejos: Con la práctica, enseguida te darás cuenta de un segundo efecto positivo: ¡cuanto más mueves los brazos, más rápido caminas! 

«Es bueno concentrarse en este movimiento, que es igual de importante que el de los pies. Caminar con los brazos hace trabajar a los oblicuos y adelgaza la cintura, ya que gastas más energía si mueves los brazos durante la sesión de marcha. Si tu objetivo es hacer deporte para reafirmar los brazos, es ideal». 

Con la práctica, enseguida te darás cuenta de un segundo efecto positivo: ¡cuanto más mueves los brazos, más rápido caminas

Utilizar los brazos como un péndulo en la marcha rápida 

Al igual que con el movimiento de los pies, los brazos tienen que realizar unos movimientos lo más fluidos posible. Al liberar las tensiones, evitas los dolores en la zona de los hombros, de la nuca y de la espalda.

Tu objetivo: ¡caminar con seguridad, pero relajado!

Para ello, Emmanuel Lassalle te recomienda «entrenarte primero moviendo los brazos en reposo, delante de un espejo, para asimilar bien el movimiento. ¡Una buena manera de realizar un calentamiento antes de salir!»

Ejecutar correctamente el movimiento de los brazos 

1– Al principio: el brazo forma un ángulo recto.

El brazo se dobla a 90°. Los hombros tienen que estar relajados y ni demasiado arriba ni demasiado abajo. Los puños cerrados, pero no apretados.

2 – Los brazos se mueven de delante hacia atrás.

Haz luego un movimiento de balanceo, de delante hacia atrás en el sentido de la marcha, guiado por los codos.

Durante este movimiento, los brazos pasan de manera natural por el centro del cuerpo. La trayectoria de las manos tiene que estar bien marcada: las muñecas no tienen que bajar más allá de la cintura ni sobrepasar las caderas.

Sobre todo, la mano nunca tiene que subir más arriba del esternón, ya que esto ralentizaría el ritmo de la sesión de marcha deportiva.

3 – ¡No te olvides de los hombros!

Cuando domines el movimiento de los brazos, trata de movilizar los hombros para propulsar la marcha. De lo que se trata aquí es de desplazarlos hacia atrás todo lo que puedas.

¿Lo has conseguido? ¡Ahora solo tienes que coordinar la parte de arriba y la de abajo! Balancea el brazo al ritmo de la pierna contraria: cuando la mano izquierda está delante, el pie izquierdo está detrás.

Emmanuel Lassalle te previene de un error habitual cuando se empieza a hacer marcha rápida: «levantar demasiado las manos o moverse contrayendo los músculos de los brazos».

Ahora ya sabes qué movimientos hacer con los brazos en la marcha rápida: ¡seguro que ahora empiezas con buen pie!

 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Vote
Escribir una opinión
Comentarios

Yo practico la marcha nordica y me va muy bien para la salud y me mantiene en una excelente forma.

Muy buenos los consejos para la marcha rápida


Beneficios de la marcha

¿Por qué decimos que la marcha deportiva es un deporte completo? La marcha deportiva, tanto activa como rápida, no solo refuerza los músculos inferiores. Además de los muslos y las nalgas, la marcha deportiva tonifica toda la parte superior del cuerpo, especialmente los brazos y los abdominales.

(4)
Técnicas y trucos

Adoptar una postura correcta al practicar marcha deportiva es bueno para la espalda. Gracias a ello, Emmanuel Lassalle, marchador de Gran Fondo, curó su dolor de espalda: «empecé a practicar marcha rápida después de un traumatismo, en una época en la que sufría casi cuatro crisis de lumbago al año. En pocos meses, las crisis desaparecieron y se convirtieron en un recuerdo lejano».

(3)
Técnicas y trucos

Tras el calentamiento o al finalizar la sesión, estos ejercicios de estiramiento aportarán grandes beneficios a los músculos de los hombros, la espalda y el cuello. ¡E incluso también se pueden hacer a diario para eliminar las tensiones producidas por el estrés!

(2)
HAUT DE PAGE